De vacunas y estaturas...


Canción de la Vacuna - M.E. Walsh


Me he dado las vacunas contra la gripe.
Luego de dudar bastante, decidí hacerle caso al médico por esta vez.
La enfermera encargada de vacunarme me atendió muy cordialmente, me explicó todo lo que me tenía que explicar, y me inyectó: en el brazo izquierdo la de la gripe común, en el derecho la de la gripe "A".


Después me hizo algunas preguntas y fue anotando mis respuestas, me felicitó y alentó en mi objetivo de dejar definitivamente el cigarrillo, me tomó la presión arterial y... me indicó la balanza !!

Nooooo -pensé- la balanza no!!! No me arruines el día, muchacha!!!
Pero obviamente no le dije lo que había pensado, y me paré en la odiada báscula, una de esas modernas, digitales, que tienen un medidor de estatura (no sé cómo llamarlo) que no sé exactamente cómo funciona.

El peso pasó a un segundo plano, si tengo que ser sincera, ni llegué a mirar cuánto peso. Algo mucho más grave llamó mi atención.
Cuando vi que según ese monstruo digital yo mido 1,56 metros.... sentí que el estómago se me estrujaba, arrugaba y endurecía, mis piernas temblaban, mis manos transpiraban, y mi columna se doblaba (todo a la vez)


Yo sé muy bien que llegada cierta edad comenzamos a achicarnos. Pero falta mucho tiempo para que llegue a ser esa viejita que andará por las calles alimentando gatos y juntando cosas de la basura para reciclar...

Desde siempre he medido 1,595. Bueno, no desde siempre, claro, no nací con esa altura, como se imaginarán. Quiero decir que desde que llegué a esa altura la he mantenido.
La última medición me la hizo el médico, hace un poco más de un año. Y aún medía un metro, con cincuenta y nueve centímetros y medio!!!
Es muy importante ese medio centímetro, que me ha permitido redondear la cifra y declarar un metro sesenta, en varias oportunidades... Ustedes dirán que medio centímetro no cambia en nada la cosa, pero cuando una es petiza, ese medio centímetro es muy valioso, y poder redondear al metro sesenta es todo un logro.

La enfermera me advertía que podía llegar a tener unas líneas de fiebre, un poco de dolor de cuerpo, etc etc, que eso era normal, bla bla bla bla bla..., yo la miraba sonriente, asintiendo con mi cabeza, pero dentro de mí lo único que importaba era esa medida de estatura que me carcomía como símbolo de vejez que se venía encima como el piano acme sobre la cabeza del coyote.


Mientras caminaba de regreso a casa elaboré una minuciosa lista de posibilidades, que iba desde las genéticas (tendría que llamar a mi madre y averiguar bien este tema), pasando por la culpa de no estar haciendo ejercicios de elongación, como corresponde a una mujer de mi edad, y llegando a las últimas razones posibles: una burla cruel del destino, o bien una brujería.

Lo de la brujería fue descartado rápidamente, no creo tener enemigos que se molesten en hacerla ni tampoco creo que existan brujerías que logren achicar a una persona.

Finalmente, luego de darle vueltas y vueltas al asunto, llegué a la única conclusión razonable: esa balanza está rota, midió mal!!!!


Les deseo a todos que tengan un muy hermoso y pleno fin de semana.
Quienes quieran dejarme abrazos en los comentarios, con suavidad, por favor, que me duelen las vacunas!!


Hola !!


Después de unas largas vacaciones, que resultaron más largas que vacaciones, aquí me tienen, actualizando nuevamente el barquito.
Fue un tiempo intenso de cosas buenas y malas. Como siempre, bah...

Entre las cosas buenas, la más destacable fue cumplir un año de amor. Contra viento y marea seguimos felices y dándole para adelante.

Entre las malas, algunas muertes que me voltearon un poco.
La última noticia de muerte fue algo raro, porque no se trató de un afecto, de alguien de toda la vida, ni siquiera de un amigo... sin embargo me dolió mucho.

Yo iba rumbo al mercadito de los beduinos, cuando me atajó el hijo del verdulero y me preguntó si iba para allá, y me avisó que estaba cerrado.
Cuando le pregunté la razón, me dijo que había muerto uno de los muchachos.
Me dijo que era el que estaba siempre en la caja y las piernas me temblaron. Un muchacho tan joven!! Treinta y dos años, me dijo el hijo del verdulero.
Qué pena. Ya no tendría con quién hablar sobre lo difícil que se hace dejar el cigarrillo, festejando el logro de varios días sin fumar, o reírnos por alguna pavada.
La relación no daba para más que eso, porque mis conocimientos de hebreo apenas dan para eso...

No era la noticia de la muerte de un amigo, ni la de la madre de una amiga de toda la vida, ni la de una ex alumna, pero por alguna razón me dolió muchísimo. Tal vez en esa muerte volvía a sentir todas las muertes del mes, no lo sé...

Me quedé muy triste, tanto que hasta me costó volver, pasada una semana, a comprar leche al mercadito...
Mientras caminaba hacia allá recordaba las veces que el muchacho escuchaba mi mp3 para conocer la música que escucho, o buscaba especialmente para mí las galletas de arroz...
El mercadito ya no sería lo mismo, sin mi cajero amigo.

Cuando llegué, lo primero que vi fue su cara sonriente que me saludaba. Está vivo!!! Sí, está vivo!!!

Después me enteré que el que había muerto era otro de los muchachos, pobre.
Se ve que el pibe de la verdulería se confundió.
Ojalá todas las muertes de este mes hubieran sido noticias equivocadas...

En fin, a vivir la vida, que es bella y es corta!


Hasta pronto




Necesito tomarme un tiempo. Hasta pronto.
Marina.

SHANA TOVA !!!

Regalines

Hoy los premios los doy yo !!! Jijijimiauuuu !!!
He diseñado un regalín exclusivo para todas las mascotas blogueras.
Así que todos los que tengan perro/a, gato/a, sapo/a, canario/a o cualquier otro bichito, se llevan este premio para el dulce animalito (los dulces animalitos, en el caso de tener varios)
Como siempre, el que tenga blog y ganas lo publica, el que no se lo lleva de recuerdo nomás.





Y quiero además, hacer entrega de dos premios merecidísimos a dos gatosas hermanas. Tigrita cinco estrellas y Pirinchita cinco bigotes:















Para ellas dos, estos premios especiales:






Y para despedirme les dejo el comienzo de "La Vida es un Milagro", película que en unos minutitos vamos a disfrutar junto a mi mamama y mis hermanos gatosos (en la camita!! Jijijijimiauuu!!)
La vimos varias veces, pero es para ver varias veces así que la recomiendo.
Abrazo peludo y mimoso de los gatosos de Cruzando las Grandes Aguas: Xuxa, Lolo, Charly, y Yo.




Bruno Alexis.

Feliz día, Maestros!! + Premios!!!



Hoy en Argentina se celebra el Día del Maestro.
Este regalito va para todos nuestros visitantes docentes, con mucho amor:




Los que quieran lo pondrán en su blog, los que no tengan blog se lo llevarán de recuerdo, y los que no tengan ganas se llevan igual un enorme abrazo.





Y ahora quiero agradecer hermosísimos premios que me han regalado dos docentes de alma, que además son maravillosas personas:


Susuru, autora del blog "Los Unos y Los Otros" me ha regalado estos bellísimos y originales premios:




"El Libro de Oro del Arte Argentino", por haber participado en su juego creativo del día del amigo (sí, desde hace tiempo que no subo mis premios...). "Así es Argentina", premio a los lectores de los Cuentos de Amor en su blog. Premio "Momentos", para los amigos de Susuru. Y "Máscara" realizada por Susuru, regalito que nos entregó a sus visitantes al cumplir las 50.000 visitas. Muchas Gracias, Susuru, has llenado mi vitrina de nuevos regalos!!!





Ivana, de los blogs "Wheelchair Rules", "Ivy a Gogó !!" y "Una Cuestión de Fe" me ha entregado generosamente estas valiosas distinciones:



Los Premios "Amigas de internet", "Oscuridad" y "Fidelidad". Te agradezco de todo corazón, Ivana, siempre te acordás de mí!!!

El Premio Oscuridad trae adjunta la tarea de comentar mi lado oscuro, para lo que he decidido copiar algo que escribí el día que cumplí mis 13 años:


Cuando pienso que mi vida será siempre así
me vuelvo oscura

Cuando creo que no puedo ni podré
me vuelvo oscura

Cuando no encuentro a Dios en mi corazón
me vuelvo oscura

Cuando no escucho la canción adentro mío
me vuelvo oscura

Cuando dejo de dar, cuando dejo de amar
me vuelvo oscura

Cuando me alejo de mí misma
soy completa oscuridad.